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Blog de turismo

Junio 22, 2015

El turismo deportivo está de moda

A nivel mundial se ha extendido una nueva forma de hacer turismo. La actividad física es un factor que influye enormemente al escoger destino. Según booking.com, se trata de la búsqueda de lugares donde poder practicar algún tipo de deporte mientras se disfrutan de unas merecidas vacaciones.

El turismo deportivo está de moda gracias al auge de actividades como el running o el ciclismo. Pep Sitges, director de Horwath HTL, argumenta que “el turismo es una consecuencia de la práctica deportiva, de actividades vinculadas a deportes al aire libre como el running, ciclismo, triatlón y otras más radicales como carreras trails, ultratrails o con obstáculos como la Spartan Race. Cada vez hay más y mejor organizadas competiciones que reúnen a aficionados y profesionales de este tipo de actividades”. En este sentido, entre las ciudades preferidas para practicar este tipo de turismo se encuentran San Miguel de Abona, Marbella, Barcelona, Alicante, El Rompido, Jerez de la Frontera o Valencia, entre otras.

La Maratón de Valencia del 2013, por ejemplo, propició unos ingresos en turismo de 7,3 millones de euros, según los datos recogidos en el estudio del impacto económico de la Maratón de Valencia 2013, realizado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE). El estudio también indica los principales sectores beneficiados por el turismo asociado a la prueba deportiva: la hostelería, el comercio, las actividades inmobiliarias y los servicios empresariales, con un 90% de la repercusión económica del evento.

Hacer deporte se ha convertido para muchos en una rutina diaria. Ya no sólo se busca por hotel, precio, servicios, etc. Sino que se demandan paquetes turísticos que incorporen actividades que fomenten la práctica de este tipo de actividades.

Ante esta situación, ¿cómo pueden los hoteles responder a las expectativas de estos clientes? Según explica Reinhard Wall, director de Servicios de Gestión de Activos de Horwath HTL, los establecimientos requieren de cierta “flexibilidad e inversiones adicionales”, como añadir servicios de spa, gimnasios, una oferta gastronómica de calidad y programas de actividades organizadas. El participante de este tipo de actividades es un cliente con una sensibilidad al precio menor que el habitual y, por lo tanto, rentable si se desarrolla una oferta que le aporte un valor diferencial.

En síntesis, la implantación del deporte como producto turístico es una tendencia en auge. Supone la creación de nuevos empleos, nuevas oportunidades de inversión, desarrollo de proyectos, mejora de la calidad de vida, nuevas oportunidades de estudio, ingreso de divisas al país y, por ello, un incremento de su competitividad.

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