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Ostelea acerca a sus estudiantes del MICE al yoga con Verónica Blume

Martes, Mayo 10, 2016


Ostelea ofrece la posibilidad a 30 alumnos del Máster en Organización de Eventos, Protocolo y Turismo de Negocio de introducirse en el mundo del yoga con la colaboración de Verónica Blume y su centro The Garage, ubilicado en el barrio de Poble Sec de Barcelona.

Con el fin de descubrir los beneficios que pueden obtener los estudiantes del yoga, concretar en qué se basa el acuerdo de colaboración entre Ostelea y The Garage y conocer cómo evoluciona su proyecto, hablamos con la directora del centro y modelo, Verónica Blume.

 

¿Qué ventajas disfrutarán los alumnos de Ostelea en The Garage by Verónica Blume?

Los alumnos contarán con un bono para elegir dos clases en el centro. La escuela consideró que conocer unas pinceladas de yoga podía ser muy interesante para ellos, cosa que a mí me parece fantástico. Pueden escoger dos clases a realizar durante una semana entre los distintos estilos y horarios que ofrecemos y probar lo que crean que mejor se adapte a ellos.

¿Teniendo en cuenta su perfil de estudiantes, qué puede aportarles el yoga?

Siempre digo que recomendaría el yoga a todo el mundo, seas estudiante, trabajador… A todo el mundo. La cuestión es dar el paso. Por eso, que la escuela facilite que den ese paso me parece una buenísima iniciativa. El yoga tiene una lista de beneficios tan amplia que, con todo, es un ejercicio de cuerpo, pero también de mente: es muy completo. Y es que el yoga te da una consciencia de tu entorno y de ti mismo que realmente transforma mucho la manera cómo te mueves y te relacionas con lo que te rodea.

 

Desde hace unos años el yoga ha vivido un crecimiento exponencial: cada vez son más las personas que lo practican y los eventos que se organizan. Sin embargo, hay quien aún lo considera sólo una moda…  

Es cierto que hay modas pasajeras, pero hay modas que yo considero que son muy saludables para todo el mundo. Hay modas que no aportan nada, pero esto lo que ha hecho el yoga es acercarse un poco. Ha pasado de ser una cosa muy lejana a integrarse como una herramienta que viene de Oriente que es perfectamente compatible con un estilo de vida moderno, urbano y, además, es muy accesible para todos. Porque hacer yoga no es el Circo del Sol, no es hacer acrobacias, es empezar por detenerte y respirar. Eso ya es yoga, no hace falta ser contorsionista.

 

En esta línea, toma total sentido colaboraciones como la que realizáis con Ostelea…

Se trata de abrir una puerta: entra, date una vuelta y, si te apetece, vuelve. 

 

¿Qué te llevó a iniciar el proyecto de The Garage?

The Garage empezó a funcionar el pasado mes de septiembre. Llevaba años practicando yoga, dando clases… Pero no tenía mi centro. La verdad es que la actitud con la que uno comunica tiene mucho que ver. Yo aquí he encontrado un mundo con el que me siento muy identificada, comparto la pasión personal y, a partir de allí, las cosas fluyen. Luego, en cuanto a los aspectos prácticos, es una escuela, una enseñanza diaria, y es un camino que estoy disfrutando muchísimo.

 

Hablando de comunicar, este mensaje que transmites con la actividad del centro, también lo reflejas en las redes sociales.

Yo que empecé a trabajar a principios de los 90, cuando las cámaras tenían carretes y se escribía a mano, los teléfonos empezaban a ser móviles… Después de muchos años de trabajar como una imagen muda - porque la modelo es una imagen para mirar, pero no es la persona que comunica verbalmente -, la posibilidad de enseñar un poco de lo que yo elijo enseñar de mí, sin máscaras, y de comunicar una cosa que a mí me funciona y que creo que a todo el mundo le funcionaría, es una oportunidad muy bonita de compartir.

 

¿Y notas que tu mensaje, asociado con este estilo de vida que va con el yoga, se está extendiendo?

La gente tiene muchísima curiosidad. Cada vez hay más terapias, más propuestas, también tenemos tal acceso a través de Internet a todo tipo de caminos que cada uno es libre de elegir. La persona que tiene curiosidad por el yoga cuenta con muchísimos canales para informarse y yo personalmente recibo una respuesta muy agradable, muy abierta y muy personal.

 

Tu centro se encuentra en Barcelona, una ciudad muy querida por nuestros estudiantes y de referencia en el mundo del turismo. ¿Qué destacas de la ciudad como tal y qué aporta a tu centro?

The Garage es un centro muy abierto. Todos nuestros profesores hablan varios idiomas, hay profesores de distintas partes del mundo, somos un equipo muy internacional, como la Barcelona del momento. Además, Barcelona es una ciudad muy abierta al yoga. Así como en otras partes todavía cuesta un poco más, aquí sí hay muchísima variedad y se celebran grandes eventos de yoga que quizás en otro lugar aún no han llegado tanto. En este sentido, creo que salimos ganando y cada estudio aportamos lo nuestro, añadiendo algo único. 

Ostelea