La serie ‘Chernobyl’ reaviva el interés por el ‘dark tourism’
La serie ‘Chernobyl’ reaviva el interés por el ‘dark tourism’
20 Junio, 2019

La serie ‘Chernobyl’ reaviva el interés por el ‘dark tourism’

Está siendo un auténtico fenómeno. El pasado 6 de mayo HBO lanzaba Chernobyl y desde entonces la serie ha ido sumando adeptos hasta convertirse en una de las más vistas de los últimos tiempos y en la producción mejor valorada de la historia en IMDb.

Por su nombre ya habrás imaginado que el argumento gira en torno al accidente nuclear de 1986 en Pripyat, Ucrania (que en aquel momento formaba parte de la Unión Soviética).

La serie nos sitúa en ese momento y nos narra la historia en torno a la explosión que dejó al descubierto el combustible atómico de la central nuclear de Chernóbil y que produjo una nuble radioactiva que se extendió por media Europa.

A esta crónica le sigue la ola de terror que asoló el continente ante las posibles consecuencias así como el papel que jugaron todos los implicados. Una sobrecogedora historia que, como sabemos, está basada en una realidad no muy lejana. Ese es uno de los factores que están detrás de su éxito.

 

Más turismo

Y precisamente el éxito de esta producción ha vuelto a poner el foco de atención en las cerca de 30.000 mil personas que visitan cada año a los alrededores de la antigua central nuclear y que muy probablemente se multiplicarán a raíz de la emisión de la serie. Los que viajan a este punto lo hacen motivados por el llamado turismo oscuro. 

Sí tal y como reflejaba otra serie, en este caso Dark Tourist de Netflix, son muchos los turistas que desean vivir este tipo de emociones fuertes y que a destinos como cementerios, zonas de guerra o en zonas de conflicto en México también se suma el explorar la ciudad fantasma de Pripyat.

 

¿Qué es el turismo oscuro?

Tal y como explica la Dra. Elsa Soro, profesora de investigación del Grupo de Investigación Interdisciplinar GRIT-Ostelea, «el turismo oscuro se caracteriza por la pluralidad de sus formas, manifestaciones y productos» pero en su definición básica identificaríamos el interés de los viajeros por «experiencias y actividades que apelen a las emociones y sensaciones fuertes (tanto positivas como negativas)».

Y en Chernóbil, desde luego, pueden vivirlas. Por ejemplo, los visitantes solo están autorizados a permanecer en la Zona de Exclusión un máximo de 10 minutos y es que aunque en ese punto no hay riesgo de radiación, toda precaución es bienvenida si tenemos en cuenta que la explosión que tuvo lugar aquí es 500 veces superior a la que arrasó Hiroshima.

En cualquier caso, los que quieran acercarse un poco más a esta época de la historia pero prefieren no visitar el lugar, el touroperador Chernobylwel presentó en la feria ITB de Berlín unas gafas de realidad virtual que permiten hacerse una idea de cómo es el área en la actualidad. Turismo oscuro, para todos los gustos.

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