Thomas Cook: claves sobre la quiebra del turoperador global
23 Septiembre, 2019

Es la noticia del día. Los medios de comunicación a lo largo y ancho del planeta se han hecho eco de la quiebra de Thomas Cook, el operador de viajes más antiguo del mundo con más de 178 años de historia.

 

La noticia saltaba tras el fracaso de las negociaciones para lograr un rescate de 227 millones de euros. La propia compañía lo hacía público a través de su cuenta de Twitter: «Sentimos anunciar que Thomas Cook cesará su actividad con efecto inmediato. Esta cuenta será monitorizada. Por favor, visita thomascook.caa.co.uk obtener consejos e información».

 

No ha sido la única declaración, el director de la compañía Peter Fankhauser, también hacía lo propio y se disculpaba en un comunicado: «Me gustaría pedir perdón a nuestros millones de clientes, miles de empleados y socios que nos han apoyado durante tantos años». Poco después era la propia Autoridad de Aviación Civil británica (CAA) quien confirmaba la noticia.

 

Primeros pasos

 

Más allá del revuelo mediático, la quiebra de Thomas Cook tiene consecuencias directas, por un lado en sus más de 22.000 empleados –9.000 personas solo en Reino Unido–, y también en los turistas que confiaron en la marca para organizar sus vacaciones. De hecho, en estos momentos son más de 600.000 los viajeros que estaban de vacaciones con Thomas Cook.

 

Concretamente, los países con más viajeros afectados por la quiebra han sido Grecia, Turquía, Túnez y España, según ha informado este lunes la Embajada del Reino Unido en España en un comunicado. De hecho, en España, las cancelaciones afectan ya a 114 millones de pasajeros en las próximas semanas. Desde Reino Unido, además, se ha lanzado un programa de repatriación –el mayor desde la Segunda Guerra Mundial– que durará varías semanas.

 

Nuevos tiempos

 

A Thomas Cook se le considera el inventor del paquete “todo incluido”, pero no fue capaz de adaptarse a las nuevas necesidades de los viajeros ni al ritmo frenético de innovación que los nuevos tiempos imponen en lo que al sector turístico se refiere.

 

En los últimos años la compañía ha ido virando hacia un modelo de negocio basado en un mayor protagonismo de su producto propio, reforzando así sus marcas propias. Además, con objetivo de llegar al público más joven con la premisa de seguir siendo rentables, Thomas Cook lanzaba nuevas propuestas. Estas iniciativas llegaban tarde.

 

Y es que la compañía británica atravesaba desde hacía años serias dificultades financieras consecuencia del brexit, el auge de las compras turísticas a través de Internet, y el aumento de la competencia, especialmente de las aerolíneas low cost. Todo esto hacía que en mayo de 2019 registrara unas pérdidas de más de 1.600 millones de euros.

 

Y en España…

 

Dentro del mercado español, Canarias es uno de los destinos que más está notando la quiebra de Thomas Cook ya no solo en cifras de turistas afectados por la quiebra – se han cancelado un total de 22 vuelos–, también por el número de viajeros que dejarán de visitar las islas. Antonio Morales, Cabildo de Gran Canaria, estima que se perderán este invierno 13.000 turistas, el 7 % del total previsto para la temporada alta en el archipiélago, que comienza en octubre.

 

Por sectores, el hotelero, será otro de los grandes afectados y es que aunque todavía se desconocen las cifras exactas, son muchos los hoteles que venden año tras año gran parte de sus habitaciones a través de Thomas Cook.

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