Viajar en 2045, ¿qué cambios nos esperan?
11 Junio, 2019

¿Alguna vez te has parado a pensar cómo será nuestra vida de aquí a 10, 20 o 30 años? Seguro que si a cualquiera de nosotros nos hubieran hecho esta misma pregunta varios años atrás jamás habríamos sido capaces de prever los avances y cambios digitales que han terminado transformando el resto de sectores, incluido el turismo.

No es la primera vez que hacemos referencia a la forma en la que ha evolucionado la forma de viajar y, si echamos la vista muy atrás comprobaremos que la transformación es abismal y la dinámica es que sigamos por el mismo camino.

Para saber hacia dónde vamos, nos fijamos en el “Estudio sectorial e informe de tendencias del futuro”, realizado por Joantxo Llantada y Giorgio Ascolese. En términos generales, los expertos apuestan por que la Inteligencia Artificial y la fuerza de los exoesqueletos, serán la constante en el año 2045 y que la esperanza de vida será de 142 años. La vida se concentrará en las ciudades, convertidas ya en organismos inteligentes y la Inteligencia Artificial dominando el espacio.

 

¿Un nuevo turismo?

En cuanto a los cambios concretos que se producirán en el sector, Llantada y Ascolese defienden en su estudio que el sector del turismo, del ocio, de la hospitalidad crecerán exponencialmente en todos los sentidos, pero especialmente  en cuanto al papel social y económico que jugará en una sociedad hedonista, inteligente y conectada en 2045.

Esto se traduce en que, con el contexto tecnológico previsto, aptitudes como la inteligencia emocional para conectar con las audiencias van a adquirir más importancia si cabe. A su vez implica el auge y desarrollo de plataformas que, como las redes sociales en la actualidad, permitan a las marcas crear emociones e influir en el día a día de las audiencias.

Otra de las tendencias en materia turística que se continuará desarrollando es la llamada “economía de la experiencia”. La premisa es clara: gasta tu dinero en experiencias, no en cosas. De hecho, a día de hoy, el 75% de las personas asegura sentirse más feliz cuando invierte en viajes, cursos y clases y todo hace pensar que esto seguirá ocurriendo en los próximos años.

De ahí que, cada vez sea más frecuente encontrar una oferta de productos y servicios contextualizados y personalizados, ofrecidos de forma inteligente en función de la ubicación geográfica o las condiciones particulares del cliente. El siguiente paso será, dicen los expertos, trabajar de forma sistémica para construir emociones en la mente de las personas. Pasamos del commodity, al mundo emocional.

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