Cómo el cambio climático afecta al turismo
17 Octubre, 2019

Cómo el cambio climático afecta al turismo

 

El cambio climático es una cuestión que cada vez ocupa más horas en las noticias de todo el mundo y que poco a poco se cuela en las agendas políticas de los países. Y es que tras muchos años alertando sobre las consecuencias del efecto invernadero y la concentración de gases en la atmósfera –especialmente dióxido de carbono– ha llegado un momento en el que las ciudades se han dado cuenta de que es necesario llevar a cabo medidas que pongan fin a la contaminación.

 

A esta situación se ha llegado, evidentemente, por causas naturales pero los expertos mantienen que el principal detonante han sido las actividades humanas. Entre estas actividades, se encuentra también el turismo y este sector es –y será– precisamente uno de los más perjudicados por la misma.

 

De hecho, se estima que las actividades turísticas son responsables de aproximadamente el 5% de las emisiones globales. Según la Organización Mundial del Turismo, la huella de carbono de los establecimientos hoteleros supone el 20% del total, incluyendo calefacción y aire acondicionado, refrigeración de bares, restaurantes y climatización de piscinas. En cuanto a los medios de transporte, es el que genera el mayor porcentaje de emisiones del sector con un 75% sobre el total.

De ahí que los agentes del sector se hayan puesto manos a la obra para revertir la situación y promover un turismo responsable y sostenible.

 

Pero, como decimos, el sector turístico no solo es responsable, también es vulnerable al cambio climático.

 

En primer lugar, el clima es el que determina la duración y la calidad de las temporadas turísticas y esto influye directamente en la elección de los destinos turísticos, pero también, del gasto turístico.

 

En segundo lugar, afecta directamente a los entornos. A día de hoy ya se perciben las consecuencias del cambio climático en el turismo especialmente en zonas costeras, lugares montañosos y pequeñas islas que son, a la vez, los principales destinos para los viajeros y que son, a la vez, motor del sector. Si siguen avanzando, los expertos alertan, el flujo de turistas en esta zona disminuirá y con él se perderán empleos, hoteles y negocios. Por todo ello la OMT las considera zonas especialmente sensibles a los cambios ambientales provocados por el clima al dirigirse a nichos turísticos que giran en torno a la naturaleza.

 

Frente a ellos ha surgido una corriente de sostenibilidad en la industria turística que, por un lado, impulsa la reducción de emisiones y que se plantea cambios en su funcionamiento para garantizar el futuro de los entornos y la seguridad y bienestar de los viajeros.

 

 

Añadir nuevo comentario